Una de las causas de que la gente no acuda a revisiones periódicas al dentista, es algo tan obvio y simple como ¡que le tiene miedo! La primera vez que acudimos al dentista, suele ser en el periodo de la niñez, cuando aún tenemos los dientes de leche. En ese momento, nuestro cerebro aún no ha tenido demasiadas experiencias como para saber distinguir qué es el dolor y de qué es la molestia. ¿Cuál es nuestra reacción? La más simple, le cogemos miedo, fobia o como queramos llamarle. Seguramente, si vas por la calle y escoges a 10 personas al azar, por lo menos 2 te dirían que tienen algún trauma relacionado con el dentista. ¿Qué problema se genera con esta fobia? Que conforme vamos creciendo, el miedo se va implantando en nuestro cerebro y, cuando nos tienen que hacer un tratamiento como por ejemplo de implantes dentales en Valencia, pasamos una semana terrible

Podríamos hablar de qué es el miedo, o qué es dolor, pero estaríamos horas y horas, así que digamos que el miedo es una característica ligada a la supervivencia; en muchas ocasiones, es el encargado de concienciarnos de que nos encontramos ante un peligro. A través de los sentidos, nos concienciamos y esta reacción pasa al cerebro que se encarga de regular las emociones. El miedo al dentista puede ser provocado por malas experiencias, posturas incomodas, mantener la boca abierta, la introducción de aparatos e incluso el desconocimiento de que van a hacerte. Sin embargo, hay que superar los miedos para conseguir que la boca esté sana y prevenir las enfermedades dentales.

Dentro de los tratamientos que la gente más teme cuando acude a un centro odontológico, es la colocación de un implante dental.

¡El suponer que los implantes dentales duelen no corresponde a la realidad!

Cuando el dentista interviene para colocarte el implante dental, como norma general anestesia primero la zona local, e incluso antes, mediante un gel o spray adormece la zona para que no sintamos ni siquiera el pinchazo. La sensación de incomodidad disminuye considerablemente.  A continuación, se procede a operar en la zona.

Al finalizar la cirugía en implantología dental y la anestesia comience a perder efecto y despertar de nuevo la boca, es normal que el paciente sienta alguna molestia o note que se le ha hinchado un poco la zona, pero esto es debido a que se trata de una de las zonas más sensibles del cuerpo.

Es fundamental que posteriormente, el paciente tome la medicación recetada por su dentista para que el posoperatorio será cómodo.

Concluimos recalcando que ¡los implantes dentales en Valencia son seguros, cómodos y no duelen! El paciente puede respirar con tranquilidad. Además, los implantes dentales en Valencia son cirugías que no suelen complicarse y cuyo porcentaje de éxito es muy elevado. Apenas presenta efectos secundarios.

¿Y tú, tienes miedo al dentista?.